Investigador de la UASLP Advierte: Ya Tenemos Microplásticos en Sangre, Pulmones y Placenta — Y México Lo Está Documentando
El 7 de mayo de 2026, la UASLP publicó la advertencia de Axel Reyes Zavala, doctorante de Ciencias Ambientales: los microplásticos están confirmados en sangre, orina, placenta y pulmones humanos, con efectos documentados en los sistemas digestivo, respiratorio y reproductivo. Se producen 430 millones de toneladas de plástico al año en el mundo. Te cuento qué dijo, qué fuentes cita la ciencia, y qué hacer en casa hoy.
Por Mariana Amione · 2026-06-04 · 5 min de lectura
Investigador de la UASLP advierte: ya tenemos microplásticos en sangre, pulmones y placenta — y México lo está documentando
El 7 de mayo de 2026, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) publicó una alerta a través de Axel Reyes Zavala, doctorante del Programa Multidisciplinario de Posgrado en Ciencias Ambientales. La frase corta del comunicado: "los microplásticos están prácticamente en todos lados y apenas se comienza a dimensionar su impacto en la salud humana".
Me importa traerles esta noticia por dos razones. Primero, es ciencia mexicana — UASLP es una de las universidades públicas mexicanas con programa serio de ciencias ambientales, y rara vez la cobertura mediática del tema microplásticos viene de investigadores locales. Segundo, los hallazgos que cita Reyes Zavala confirman a nivel local lo que ya estaba en literatura internacional desde 2022-2024 — el problema ya no es "podrían estar", es "están".
Qué dijo exactamente
Reyes Zavala citó los hallazgos acumulados que la ciencia ya documentó:
- Microplásticos detectados en sangre humana. El primer estudio que los encontró fue Leslie et al. 2022 (Environment International) — 17 de 22 personas sanas con plásticos cuantificables en sangre.
- Microplásticos en pulmones humanos. Documentado en Jenner et al. 2022 (Science of The Total Environment), donde se encontraron 39 partículas en 11 de 13 tejidos pulmonares analizados.
- Microplásticos en placenta humana. Ragusa et al. 2021 (Environment International) fue el primer hallazgo; estudios subsecuentes en 2024-2025 lo confirmaron y mostraron correlación con parto prematuro (Boston Children's Hospital, paper revisado en Nature Medicine pendiente).
- Microplásticos en orina — exposición ambiental continua confirmada.
Y los efectos documentados que cita son tres sistemas: digestivo, respiratorio y reproductivo. No es alarmismo: cada uno tiene evidencia publicada en revistas peer-reviewed, aunque la mayoría sigue siendo en modelos animales y estudios in vitro porque la investigación en humanos es éticamente compleja.
El número que pone todo en contexto
Reyes Zavala cita el dato del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP): el mundo produce alrededor de 430 millones de toneladas de plástico al año. La mitad es de un solo uso. Solo el 9% se recicla efectivamente. El resto termina en vertederos, ríos, océanos y, eventualmente, fragmentado en partículas microscópicas que respiramos y comemos.
Para tener la cifra a escala personal: cada año, una persona promedio ingiere e inhala entre 39,000 y 52,000 partículas de microplástico (Cox et al. 2019, Environmental Science & Technology) — sin contar las partículas que vienen del aire. Si tomas agua embotellada en lugar de filtrada, ese número se duplica.
¿Esto significa que tienes que entrar en pánico?
No. Significa que tienes que prestar atención a las 3-4 fuentes de exposición más altas y atacar esas primero. El resto es ruido.
Las fuentes con mayor impacto cuantificado:
- Bolsitas de té. Una sola bolsita liberadora a 95°C suelta ~11 mil millones de partículas. Solución: infusor de acero inoxidable + hojas sueltas. Más barato, más limpio, más sabroso.
- Tuppers de plástico en microondas o lavavajillas. Calor + plástico + comida = migración masiva. Solución: tupper de vidrio (Pyrex, Glasslock). Cuesta más al inicio, dura décadas.
- Agua embotellada. Doble exposición vs filtrada. Solución: filtro de carbón activado en la llave o jarra (Brita está bien para microplásticos aunque no para PFAS).
- Ropa sintética en lavadora. Cada ciclo de lavado de poliéster suelta ~700,000 microfibras al desagüe → ríos → océano → tu plato de pescado. Solución: bolsa Guppyfriend o filtro de lavadora (PlanetCare, Filtrol).
- Polvo del hogar. Acumula microplásticos de muebles, alfombras, electrónicos. Solución: aspirar con filtro HEPA semanalmente, sobre todo bajo la cama y en alfombras.
¿Y la placenta? Si estás embarazada o planeando
Este es el dato que más nos toca a las que estamos en edad reproductiva. Los microplásticos en placenta están documentados, no son hipótesis. La asociación con parto prematuro está en investigación activa pero la correlación es robusta en los estudios recientes.
Sin entrar a alarmismo: si estás embarazada, las prioridades son las mismas que en la lista de arriba más una:
- Evita calentar comida en plástico durante el embarazo. Esto incluye to-go containers que se hayan calentado en el restaurante (a veces los reutilizan).
- Cocina con sartén de hierro fundido o acero inoxidable, no Teflón (que es PFAS, otro tema).
- Si te ofrecen test prenatal de microplásticos, hoy no hay test clínico validado en México — no caigas en clínicas que te venden uno.
Te dejo la nota de fondo: la mayor parte de la exposición a microplásticos viene de la cadena alimentaria global. No hay manera de eliminar el 100% sin vivir aislada en una cabaña. Lo que sí podemos es atacar las fuentes específicas en casa y empujar regulación de raíz — cosa que el post de esta misma semana sobre la UE sugiere que sí se puede hacer cuando la voluntad política existe.
Fuentes:
- La Jornada — Microplásticos ya se encuentran en sangre y pulmones, advierte la UASLP (7 mayo 2026)
- Boletín UASLP — Investigador de la UASLP llama a la acción ciudadana
- Leslie et al. 2022 (Environment International) — Discovery and quantification of plastic particle pollution in human blood
- Jenner et al. 2022 (Science of The Total Environment) — Detection of microplastics in human lung tissue
- Ragusa et al. 2021 (Environment International) — Plasticenta: First evidence of microplastics in human placenta
- Cox et al. 2019 (Environmental Science & Technology) — Human Consumption of Microplastics
- UNEP — Global Plastics Outlook (430M toneladas/año)
Preguntas frecuentes
¿En qué partes del cuerpo humano se han encontrado microplásticos?
En sangre, pulmones, placenta y orina, todo con estudios publicados. El primero que los encontró en sangre fue Leslie et al. en 2022, con 17 de 22 personas sanas con plásticos cuantificables. En pulmones, Jenner et al. ese mismo año halló 39 partículas en 11 de 13 tejidos analizados. Y en placenta, Ragusa et al. en 2021 fue el primer hallazgo, confirmado después por estudios de 2024 y 2025.
¿Cuántos microplásticos consume una persona al año?
Según el cálculo de Cox et al. publicado en 2019, una persona promedio ingiere e inhala entre 39,000 y 52,000 partículas de microplástico al año, sin contar las que vienen del aire. Y hay un dato que sirve para decidir: si tomas agua embotellada en lugar de filtrada, ese número se duplica.
¿Por qué importa que esta alerta venga de una universidad mexicana?
Porque rara vez la cobertura del tema viene de investigadores locales. La UASLP es una de las universidades públicas mexicanas con programa serio de ciencias ambientales, y su Programa Multidisciplinario de Posgrado en Ciencias Ambientales está documentando a nivel local lo que la literatura internacional ya venía mostrando desde 2022. El problema ya no es que “podrían estar”: es que están.
¿Debo entrar en pánico por esto?
No. Significa prestar atención a las tres o cuatro fuentes de exposición más altas y atacar esas primero; el resto es ruido. Para dimensionar el problema de fondo: el mundo produce alrededor de 430 millones de toneladas de plástico al año según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la mitad de un solo uso, y solo el 9% se recicla efectivamente.