Cuidado Personal

Toallas y Tampones "Tóxicos": Qué Es Mito y Qué Sí Debes Saber

¿Tampones con glifosato? ¿Dioxinas que dan cáncer? ¿Metales pesados? Casi todo lo que circula es miedo viejo. Separemos el mito de lo que sí tiene evidencia y sí puedes manejar.

Por Mariana Amione · 2026-07-08 · 6 min de lectura

¿Los tampones traen glifosato? ¿Las toallas sueltan dioxinas que dan cáncer? ¿Es cierto lo de los metales pesados que salió el año pasado? Si has visto esos posts que te hacen querer tirar toda tu caja de tampones a la basura, respira. Casi todo lo que circula es miedo viejo reciclado, y vale la pena separar lo que es mito de lo que sí tiene evidencia. Porque sí hay un par de cosas reales y manejables, pero no son las que más se viralizan.

Vamos por partes.

El mito del glifosato: nació de una charla que nunca se publicó

Este es de los que más se comparten y, ojo, es de los más flojos. La idea de que los tampones están "empapados de glifosato" (el herbicida) salió de un anuncio de 2015 de una universidad argentina: una charla presentada en un congreso. Hasta ahí suena serio, ¿verdad? El problema es que ese trabajo nunca se publicó ni pasó por revisión de pares. O sea, nunca lo revisó otro grupo de científicos para validar que estuviera bien hecho.

Y cuando alguien sí fue a revisar, la cosa se cayó: análisis posteriores hechos en Alemania y Suiza en 2016 no detectaron glifosato en los tampones. Cero. Así que cuando veas el post del glifosato, ya sabes: arrancó de una presentación de congreso sin publicar, y los análisis independientes no lo confirmaron.

Las dioxinas: un problema que ya se resolvió hace años

Esta preocupación sí tuvo sentido en su momento, pero estamos hablando de tecnología vieja. Las dioxinas se asociaban al blanqueado con cloro elemental. La buena noticia es que los tampones modernos ya no usan ese proceso: se cambió a métodos sin cloro elemental (los famosos ECF/TCF). ¿El resultado? Las trazas de dioxinas hoy son mínimas, al punto de considerarse insignificantes.

O sea, es un miedo legítimo... de hace décadas. La industria ya cambió el blanqueado. No es el problema que era.

El estudio 2024 de metales: esto sí es nuevo, pero la conclusión está pendiente

Aquí está lo que sí vale la pena conocer, y es importante que lo entiendas bien, porque se ha contado pésimo.

En 2024, un equipo de UC Berkeley (Shearston y colegas, publicado en Environment International) hizo algo que nadie había hecho antes: medir metales DENTRO de los tampones. Analizaron 16 metales en 30 tampones de 14 marcas y detectaron plomo, cadmio y arsénico, entre otros. Suena fuertísimo, lo sé.

Pero aquí viene la parte que casi nadie repite, y es la más importante. La propia autora del estudio pidió textualmente no entrar en pánico, porque —en sus palabras— aún no sabemos si esos metales salen del tampón o se absorben en el cuerpo, así que no sabemos si tienen algún efecto en la salud.

Déjame traducir esto, porque es clave para entender cómo leer noticias de salud:

Esto es la diferencia entre peligro y riesgo, y vale oro entenderla. Que un metal exista y pueda ser dañino en ciertas exposiciones es una cosa (peligro). Que te haga daño a la dosis y por la vía en que estás expuesta es otra (riesgo). "Detectado en el producto" no es "te causa daño". El estudio abre una pregunta legítima e importante para seguir investigando, no cierra un caso. La misma investigadora lo dice.

El SST: real, pero no es "toxinas del producto"

El Síndrome de Shock Tóxico (SST) sí existe y sí es serio, pero está muy mal entendido. No lo causan "toxinas del tampón". Lo causa una toxina de una bacteria (Staphylococcus aureus), y se asocia a usar alta absorbencia y a dejarte el tampón demasiado tiempo.

O sea, no es un tema de químicos en el producto. Es un tema de uso. Y eso es buenísimo, porque significa que está en tus manos prevenirlo.

La fragancia: lo más "chiquito" pero lo más real

De todo lo que circula, esto es lo menos viral y lo más concreto. La fragancia añadida en toallas puede causar dermatitis de contacto vulvar: irritación real en una zona sensible. No es grave, no es cáncer, no es nada catastrófico, pero es molesto y es totalmente evitable.

Mito vs. realidad, en corto

Cómo lo veo yo

No voy a decirte que tires nada ni que entres en pánico, porque la evidencia no lo sostiene. Pero sí hay acciones 80/20 que valen la pena y que no te complican la vida:

A ver, balance: la mayoría del miedo que circula es viejo o malinterpretado. Lo nuevo (metales) es interesante pero sin conclusión. Y lo verdaderamente accionable hoy —fragancia, absorbencia, tiempo de uso— es justo lo que menos se viraliza. Quédate con eso.

Información general, no consejo médico. Si tienes síntomas, irritación persistente o dudas sobre tu salud, consulta con tu médica o médico.

Fuentes: UC Berkeley — estudio de metales en tampones (Shearston et al. 2024) - NIEHS — cita de la autora pidiendo no entrar en pánico - Genetic Literacy Project — desmontaje del mito del glifosato

Preguntas frecuentes

¿Es cierto que los tampones tienen glifosato?

No se ha confirmado. Ese miedo salió de un anuncio de 2015 de una universidad argentina presentado en un congreso, pero ese trabajo nunca se publicó ni pasó por revisión de pares. Cuando alguien fue a revisar, análisis posteriores hechos en Alemania y Suiza en 2016 no detectaron glifosato en los tampones.

¿Las toallas sanitarias sueltan dioxinas?

Es un miedo legítimo pero de hace décadas. Las dioxinas se asociaban al blanqueado con cloro elemental, y los tampones modernos ya no usan ese proceso: se cambió a métodos sin cloro elemental. Las trazas hoy son mínimas, al punto de considerarse insignificantes.

¿Qué encontró el estudio de metales en tampones de 2024?

Un equipo de UC Berkeley analizó 16 metales en 30 tampones de 14 marcas y detectó plomo, cadmio y arsénico, entre otros. Pero la propia autora pidió textualmente no entrar en pánico, porque aún no se sabe si esos metales salen del tampón ni si se absorben en el cuerpo, y por lo tanto no se sabe si tienen algún efecto en la salud. El estudio abre una pregunta importante, no cierra un caso.

¿Qué sí puedo hacer hoy con mis productos menstruales?

Tres cosas concretas. Cámbiate a productos sin fragancia, que es lo de evidencia más clara: la fragancia añadida puede causar dermatitis de contacto vulvar. Usa la menor absorbencia que necesites, nada de ponerte el súper por si acaso. Y no te dejes el tampón más de 8 horas. Eso último es contra el síndrome de shock tóxico, que no lo causan toxinas del producto sino una toxina bacteriana ligada a alta absorbencia y uso prolongado.