Río Sonora: Doce Años del Peor Derrame Minero de México y las Cifras que no Cuadran
Doce años del derrame de 40 millones de litros en el Río Sonora. Semarnat estimó los daños en 20,200 millones de pesos; la empresa ha depositado 500 millones de los 1,500 que le tocaban.
Por Mariana Amione · 2026-08-15 · 7 min de lectura
Este mes se cumplieron doce años del derrame del Río Sonora. Si nunca oíste del tema, o si lo oíste y se te olvidó, no es raro: es un caso que lleva más de una década sin cerrarse y del que casi solo se habla en los aniversarios.
Lo cuento porque las cifras oficiales, puestas una junto a otra, dicen más que cualquier adjetivo.
De qué hablamos (y de qué NO)
- El 6 de agosto de 2014, la mina Buenavista del Cobre, en Cananea, Sonora, derramó 40 millones de litros de solución de sulfato de cobre acidulado a los ríos Bacanuchi y Sonora.
- Afectó más de 250 kilómetros de cauce y a más de 22,000 personas en siete municipios.
- NO es un caso cerrado. Sigue habiendo proceso judicial y remediación pendiente.
- NO es un tema partidista. Es de cumplimiento ambiental, y ha atravesado varias administraciones sin resolverse.
De dónde salió
Se rompió una represa de una obra en construcción en la mina. El sulfato de cobre acidulado es una solución que se usa para separar el metal del mineral. Es ácida y viene con metales pesados disueltos.
Semarnat lo llamó en su momento el peor desastre ambiental de la industria minera en la historia del país.
El detalle que cambia todo: tres cifras oficiales
Aquí es donde vale la pena bajarle a la indignación y subirle a los números, porque solos cuentan la historia:
- 20,200 millones de pesos. Es lo que la propia Semarnat estimó en 2023, en una demanda contra la empresa, como daños ambientales y sociales de la cuenca.
- 2,222 millones de pesos. Es el monto total del fideicomiso creado para atender el desastre. Le tocaban 1,500 millones a Grupo México, unos 483 millones al gobierno federal y 180 millones al estatal.
- 500 millones de pesos. Es lo que la empresa había depositado, de esos 1,500, según lo informado en 2026.
O sea: lo efectivamente pagado por la empresa equivale a alrededor del 2.5% de lo que la autoridad ambiental estimó como daño.
El giro: el problema no fue solo el derrame
Hay algo que este caso enseña y que aplica a todos los demás.
Un derrame es un evento. Dura horas. Lo que dura doce años es el después: quién mide, quién paga, quién decide cuándo está remediado y quién verifica que sea cierto.
En 2024, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos reabrió el caso al considerar que tanto la empresa como autoridades estatales y federales habían violado de forma persistente los derechos de las víctimas durante casi diez años. Y un diagnóstico ambiental de 2023, nueve años después del derrame, seguía encontrando metales pesados en el agua del río.
Hoy la discusión es sobre si el fideicomiso se cierra sin haber completado la remediación. Los Comités de Cuenca del Río Sonora —organizaciones de los propios habitantes— llevan años pidiendo que no se cierre hasta que haya reparación verificada.
Mito vs. realidad
- ❌ "Eso ya se limpió hace años." → El diagnóstico ambiental de 2023 seguía reportando metales pesados en agua, aire, flora y fauna.
- ❌ "Fue un accidente aislado y sin consecuencias." → Hubo demanda de Semarnat, reapertura del caso por la CNDH y un fideicomiso que sigue en litigio.
- ✅ "La gente de la zona se organizó." → Los Comités de Cuenca del Río Sonora y de Bacanuchi llevan más de una década documentando y exigiendo.
- ✅ "El monto reparado es una fracción del daño estimado." → Es la comparación entre las cifras oficiales de arriba.
Cómo lo veo yo (balance 80/20)
Este caso no se resuelve con un cambio en tu despensa, y sería deshonesto vendértelo así. Pero deja tres cosas que sí sirven:
- Si vives en una zona con actividad minera o industrial pesada, el agua de pozo merece análisis. No es paranoia: es la única forma de saber. Los laboratorios acreditados hacen análisis de metales pesados y hay universidades públicas que apoyan.
- Los filtros no son todos iguales para metales. Un filtro de carbón activado no quita arsénico ni plomo de forma confiable. Para metales pesados se necesita ósmosis inversa o medios específicos. Ya escribí una guía de filtros por tecnología.
- Y lo más importante: la información existe porque alguien la buscó. Este caso se conoce por comités ciudadanos, universidades y organizaciones que midieron y publicaron. Eso es lo que convierte un desastre invisible en uno documentado.
A ver, balance 80/20: yo no puedo cambiar lo que pasó en Sonora desde mi cocina. Pero sí puedo no dejar que el tema se olvide, y puedo saber qué filtra mi filtro. Las dos cosas cuentan.
Información general, no consejo médico.
Fuentes: Fundar — plataforma de seguimiento del Fideicomiso Río Sonora · PODER — sobre el cierre del fideicomiso sin cumplir la sentencia · Comités de Cuenca Río Sonora · Greenpeace México — reparación integral y acceso a la justicia · La Jornada — sobre el cierre del fideicomiso
Para ubicar esto en el mapa completo: de dónde viene de verdad el plomo en México — las tres fuentes reales, en orden, y la que todo el mundo cree que lo es y no lo es.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasó exactamente en el Río Sonora?
El 6 de agosto de 2014 la mina Buenavista del Cobre, en Cananea, derramó 40 millones de litros de solución de sulfato de cobre acidulado a los ríos Bacanuchi y Sonora. Es una solución ácida que se usa para separar el metal del mineral y que viene con metales pesados disueltos. Afectó más de 250 kilómetros de cauce y a más de 22,000 personas en siete municipios. Semarnat lo llamó el peor desastre ambiental de la industria minera en la historia del país.
¿Cuánto se ha pagado por el daño?
En 2023 la propia Semarnat estimó, en una demanda, que los daños ambientales y sociales de la cuenca ascendían a 20,200 millones de pesos. El fideicomiso creado para atender el desastre fue de 2,222 millones en total, de los cuales a Grupo México le correspondían 1,500 millones. Según lo informado en 2026, la empresa había depositado 500 millones de esa cantidad.
¿Ya está limpio el río?
No según los diagnósticos disponibles. Un diagnóstico ambiental de 2023, nueve años después del derrame, seguía reportando concentraciones de metales pesados en el agua del río, además de afectaciones en aire, flora y fauna. En 2024 la Comisión Nacional de los Derechos Humanos reabrió el caso al considerar que se habían violado de forma persistente los derechos de las víctimas.
Si vivo en una zona minera, ¿qué puedo hacer con mi agua?
Lo primero es saber qué tiene: los laboratorios acreditados hacen análisis de metales pesados y hay universidades públicas que apoyan con esto. Y ojo con el filtro, porque no todos sirven igual: un filtro de carbón activado no remueve arsénico ni plomo de forma confiable. Para metales pesados se necesita ósmosis inversa o medios específicos para cada metal.