Río Santiago: El Estudio que Encontró Metales Pesados en el 100% de la Gente
Un estudio de la UASLP analizó a 180 habitantes de El Salto y Juanacatlán: el 100% tenía plomo y aluminio en el cuerpo, con aluminio hasta 30 veces sobre lo permitido.
Por Mariana Amione · 2026-08-16 · 7 min de lectura
Hay un estudio de finales de 2025 sobre las comunidades del Río Santiago, en Jalisco, cuyo resultado principal se dice en una línea: de las 180 personas analizadas, el 100% tenía plomo y aluminio en el cuerpo.
No un porcentaje alto. Todas.
De qué hablamos (y de qué NO)
- El Río Santiago pasa por El Salto y Juanacatlán, en la zona metropolitana de Guadalajara, y recibe descargas industriales y urbanas desde hace décadas.
- NO es un derrame puntual como el del Río Sonora. Es contaminación sostenida y acumulada durante años.
- NO es un estudio de opinión. Es un análisis clínico y toxicológico con muestras de personas.
De dónde salió
El estudio lo hizo la investigadora Gabriela Domínguez, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, con apoyo del consejo nacional de ciencia, sobre 180 habitantes de El Salto y Juanacatlán. Los resultados se dieron a conocer en noviembre de 2025 y corresponden a la primera parte del análisis: faltan aún las bases de salud, agua, aire y suelo.
El detalle que cambia todo: qué encontraron y en quiénes
Estos son los hallazgos, y conviene leerlos despacio porque la mayoría son en menores:
- Plomo y aluminio: en el 100% de la población analizada.
- Aluminio hasta 30 veces por encima de lo que permiten las normas nacionales e internacionales.
- Manganeso en 64% de los menores de Juanacatlán.
- Mercurio en 59% de los niños.
- Cadmio en 47% de los menores y 59% de los adultos.
- Arsénico en 23.5% de los niños de El Salto.
- Cromo en 23% de los adultos.
El plomo y el aluminio se asocian a daño neurológico, respiratorio, reproductivo y óseo. Y como ya conté en otro post, para el plomo no existe un nivel de exposición infantil considerado seguro.
El giro: la exposición no llega solo por el agua que tomas
Esto es lo que hace difícil el caso y lo que casi nunca se explica bien.
Cuando un río está contaminado, la gente que vive cerca no se expone únicamente por beber esa agua —de hecho, muchos ya no la beben—. Se expone por el aire, cuando los compuestos volátiles se evaporan del cauce; por el polvo que se deposita en casas y patios; por los cultivos regados con esa agua; y por el contacto directo.
Por eso cambiar a agua de garrafón no resuelve el problema en estas comunidades. Y por eso un estudio que mide metales en el cuerpo de las personas dice mucho más que uno que solo mide el río.
Los colectivos de la zona, como Un Salto de Vida, han señalado que la autoridad de salud estatal no ha cumplido el compromiso de dar atención médica especializada a la población expuesta.
Mito vs. realidad
- ❌ "Si no tomas del río, no te afecta." → Las vías incluyen aire, polvo y alimentos regados con esa agua.
- ❌ "Es un problema de hace mucho, ya se resolvió." → El estudio con estos resultados es de noviembre de 2025.
- ✅ "Los más afectados son los niños." → Varios de los porcentajes más altos se encontraron en menores.
- ✅ "Existe documentación oficial del problema." → El gobierno de Jalisco tiene publicado un informe sobre afectaciones a la salud por la contaminación del río.
Cómo lo veo yo (balance 80/20)
Este es de los temas donde ser honesta importa más que ser útil: si vives ahí, no hay consejo de blog que resuelva esto. Lo que sí puedo decir:
- Lo doméstico ayuda pero no basta. Trapear con agua en vez de barrer, zapatos fuera de casa y lavado de manos reducen la exposición por polvo. Vale hacerlo. No sustituye la remediación.
- El agua para beber y cocinar, embotellada o filtrada con tecnología adecuada para metales, no de carbón activado solamente.
- Si hay niños en casa, la prueba de metales en sangre es una conversación con su pediatra. Es medible, y saberlo cambia el seguimiento.
- Y lo que más peso tiene es lo colectivo. Este estudio existe porque una universidad pública lo hizo y porque colectivos locales llevan años insistiendo. Ese trabajo es lo que convierte un problema invisible en uno con datos.
A ver, balance 80/20: en este blog hablamos mucho de lo que puedes cambiar en tu casa, porque casi siempre hay algo. Aquí lo honesto es decir que el 80% de la solución no está en tu cocina — está en que el problema se mida, se publique y se atienda. Y por eso vale la pena que se sepa.
Información general, no consejo médico.
Fuentes: Gobierno de Jalisco — informe sobre afectaciones a la salud por la contaminación del río Santiago (PDF) · ZonaDocs — el estudio con los resultados de 2025 · Profepa — acuerdo para fortalecer la atención en salud · Gobierno de Jalisco — programa Revivamos el Río Santiago
Para ubicar esto en el mapa completo: de dónde viene de verdad el plomo en México — las tres fuentes reales, en orden, y la que todo el mundo cree que lo es y no lo es.
Preguntas frecuentes
¿Qué encontró el estudio del Río Santiago?
La investigadora Gabriela Domínguez, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, analizó a 180 habitantes de El Salto y Juanacatlán. Encontró plomo y aluminio en el 100% de la población analizada, con niveles de aluminio de hasta 30 veces por encima de lo permitido por normas nacionales e internacionales. También halló manganeso en 64% de los menores de Juanacatlán, mercurio en 59% de los niños, cadmio en 47% de menores y 59% de adultos, arsénico en 23.5% de los niños de El Salto y cromo en 23% de los adultos.
Si no tomo agua del río, ¿me afecta igual?
La exposición no llega solo por beber. En comunidades junto a un río contaminado, las vías incluyen el aire cuando los compuestos volátiles se evaporan del cauce, el polvo que se deposita en casas y patios, los cultivos regados con esa agua y el contacto directo. Por eso cambiar a agua de garrafón reduce una vía pero no resuelve el problema.
¿Qué tan reciente es esta información?
Los resultados se dieron a conocer en noviembre de 2025 y corresponden apenas a la primera parte del estudio: faltaban por procesar las bases de datos de salud, agua, aire y suelo. El gobierno de Jalisco también tiene publicado un informe sobre afectaciones a la salud por la contaminación del río.
¿Qué puede hacer una familia que vive en la zona?
Lo doméstico ayuda pero no basta: trapear con agua en vez de barrer, dejar los zapatos fuera y lavar manos reducen la exposición por polvo. El agua para beber y cocinar conviene que sea embotellada o filtrada con tecnología adecuada para metales, no solo carbón activado. Y si hay niños en casa, la prueba de metales en sangre es una conversación que vale tener con su pediatra.