Tampones con Plomo, Arsénico y PFAS: Lo que Descubrió UC Berkeley y Mis Alternativas
El estudio de UC Berkeley encontró 12 metales tóxicos (incluido plomo) en el 100% de tampones evaluados. Te explico la ciencia, qué dice la FDA hoy, las leyes que ya cambiaron y mis 4 alternativas reales con marcas mexicanas.
Por Mariana Amione · 2026-04-20 · 10 min de lectura
Lo que descubrió UC Berkeley en julio de 2024
Si usas tampones — o si tu hija ya empezó a menstruar y le compras tampones —, este post es para ti. Un estudio de la Universidad de California en Berkeley, publicado en julio de 2024 en la revista científica Environment International, encontró metales tóxicos en el 100% de los tampones evaluados. Sí, en el 100%.
El estudio lo lideró la Dra. Jenni Shearston, investigadora postdoctoral en la Escuela de Salud Pública de UC Berkeley. Y antes de que cierres esta pestaña pensando "ya van a venir con el alarmismo", déjame ser muy clara: no es momento de pánico, es momento de información.
Este post no te va a decir que dejes de usar tampones desde mañana. Te va a explicar qué encontró el estudio, qué dice la FDA hoy en abril de 2026 después de su propia investigación, qué leyes ya cambiaron en EE.UU. (Vermont prohibió PFAS en productos menstruales el 1 de enero de 2026), y qué alternativas reales — incluyendo dos marcas mexicanas con registro Cofepris — tienes hoy.
🌿 Promesa del post: terminas leyendo con datos reales, no con miedo, y con un plan claro para tomar una decisión informada para tu cuerpo.
El estudio Berkeley en cifras
Esto es lo que evaluaron Shearston y su equipo:
- 30 tampones de 14 marcas distintas
- 18 líneas de producto diferentes (de "regular" a "super absorbente")
- Compradas en Nueva York, Londres y Atenas entre septiembre 2022 y marzo 2023
- Evaluaron 16 metales y metaloides: arsénico, bario, calcio, cadmio, cobalto, cromo, cobre, hierro, manganeso, mercurio, níquel, plomo, selenio, estroncio, vanadio y zinc
El hallazgo: 12 de los 16 metales aparecieron en el 100% de los tampones probados, incluyendo plomo.
La concentración varió según:
- Lugar de compra (Estados Unidos vs Europa)
- Orgánico vs no orgánico (sorpresa: orgánicos también tenían metales, aunque diferentes patrones)
- Marca conocida vs marca de tienda (ambas con metales detectables)
¿Por qué los investigadores no nombraron las marcas?
Por convención científica de salud pública. Cuando publicas un estudio comparativo, no nombras marcas para evitar que el reporte se interprete como un ataque comercial dirigido y para que la conversación se centre en el problema sistémico (toda la categoría, no una marca específica). El siguiente paso de la regulación es justo lo que están haciendo la FDA y los estados — investigar a la categoría completa y exigir cambios a la industria.
Por qué los productos menstruales son ÚNICOS en términos de exposición
Aquí está lo que hace este tema diferente a, por ejemplo, una crema corporal o un protector solar.
La mucosa vaginal es uno de los tejidos más permeables del cuerpo humano. Está diseñada para absorción rápida de sustancias — es por eso que existen óvulos vaginales como vía de administración de medicamentos. Lo que entra ahí entra al torrente sanguíneo de manera mucho más eficiente que lo que entra por la piel del brazo.
Y considera la frecuencia y duración:
- Una mujer mexicana promedio menstrúa entre los 12 y los 50 años → ~38 años de exposición
- ~5 días al mes de uso de tampones → 228 días al año si usa tampones todo el periodo
- Cada tampón está en contacto con mucosa por hasta 8 horas
- A lo largo de su vida, una mujer puede usar más de 11,000 tampones
Esto no quiere decir que cada tampón te esté envenenando. Quiere decir que incluso pequeñas cantidades de exposición se acumulan en el tiempo y por una vía especialmente sensible. Por eso este tema merece nuestra atención, aunque la evidencia aún esté en construcción.
Qué dice la FDA hoy (abril 2026)
Aquí es donde tengo que ser muy honesta contigo, porque el periodismo de salud serio se trata de presentar la evidencia completa, no solo la parte que da clicks.
Línea de tiempo de la respuesta regulatoria:
- Julio 2024: se publica el estudio Berkeley.
- Septiembre 2024: la FDA anuncia una investigación en dos partes — (1) revisión de literatura científica existente y (2) estudio de laboratorio interno.
- Diciembre 2024: la FDA publica los resultados de la revisión de literatura: "no encontró preocupaciones de seguridad asociadas al uso de tampones y exposición a contaminantes".
El matiz importante que muchos titulares se saltaron:
La propia FDA reconoció que ninguno de los estudios revisados evaluó si los metales realmente migran del tampón al cuerpo (al torrente sanguíneo) — lo cual es justo el dato que necesitas para saber el riesgo real.
Por eso la FDA inició la fase 2: el estudio de laboratorio. Está diseñado para simular condiciones de uso real (humedad, pH vaginal, temperatura corporal) y medir cuánto metal puede migrar del tampón a fluidos biológicos. A abril de 2026, ese estudio sigue en curso. La industria, la academia y las consumidoras estamos esperando esos resultados.
Mi lectura honesta: la ausencia de evidencia de daño NO es lo mismo que evidencia de ausencia de daño. La FDA no ha encontrado un problema todavía, pero todavía no ha terminado de buscar.
La segunda capa: PFAS en productos menstruales
Como si lo de los metales fuera poco, hay un tema paralelo que vale la pena conocer: los PFAS — los "químicos eternos" (ya hablamos de ellos en el post de Lululemon).
Una investigación de 2022 evaluó la presencia de PFAS en productos menstruales y de incontinencia. Los resultados:
- 48% de las toallas sanitarias y de incontinencia contenían PFAS
- 22% de los tampones contenían PFAS
- 65% de la ropa interior menstrual ("period underwear") contenía PFAS
Lo grave: muchos de estos productos se venden como "PFAS-free" y aun así contenían PFAS detectables. Esto puede deberse a contaminación por línea de producción, materias primas o contenedores — pero el resultado para la consumidora es el mismo.
Los PFAS son disruptores endocrinos documentados, asociados a alteraciones de tiroides, fertilidad disminuida, mayor riesgo de ciertos cánceres y bajo peso al nacer. Y como ya sabemos, son "eternos": no se degradan en el cuerpo.
Las leyes que ya están cambiando
Esto está pasando en tiempo real, y es un buen indicador de que las autoridades están tomando el tema en serio:
- Vermont: desde el 1 de enero de 2026, prohibido vender productos menstruales con PFAS añadido intencionalmente.
- California: desde el 1 de enero de 2027, prohibidos productos menstruales con PFAS ≥10 ppm — sin importar si fueron añadidos intencional o "accidentalmente". Esto es más estricto que Vermont.
- Minnesota: primera prohibición amplia del país sobre PFAS en múltiples categorías incluyendo productos menstruales.
- Maine y Nueva York: también con prohibiciones en marcha.
¿Y México? Cofepris regula los productos menstruales como "productos de cuidado personal" pero no tiene aún una restricción específica sobre PFAS o metales. Estamos en zona gris regulatoria, lo cual significa que por ahora somos las consumidoras quienes tenemos que informarnos y elegir.
Tus alternativas reales (con marcas mexicanas)
Aquí va lo práctico. No tienes que entrar en pánico ni gastar mucho. Estas son las opciones que existen hoy:
1. Copa menstrual
Mi favorita personal por sostenibilidad + reducción de exposición. Hecha de silicona de grado médico, no absorbe — solo recolecta el flujo. Una sola compra dura años (5-10 según marca). Reduce drásticamente residuos y la exposición a fibras tratadas.
Marcas con presencia en México:
- ProFemme Cup — la primera copa menstrual mexicana con registro Cofepris. Si quieres apoyar producto local con regulación validada, esta es la opción.
- Angelcup — marca mexicana, silicona médica grado FDA, hipoalergénica.
- OrganiCup / AllMatters — marca europea ampliamente premiada, disponible en algunos online en México.
Curva de aprendizaje real: los primeros 1-2 ciclos son raros. A partir del tercero, la mayoría de mujeres no quiere regresar a tampones.
2. Tampones de algodón orgánico (sin cloro, sin fragancia)
Si prefieres seguir con tampones por comodidad o por etapa de vida, los de algodón orgánico certificado son una mejora vs los convencionales:
- Sin blanqueado con cloro (el cloro genera dioxinas como subproducto)
- Sin fragancias sintéticas (que pueden contener ftalatos)
- Sin viscosa/rayón (fibras tratadas con químicos)
Buscar en la etiqueta: "100% organic cotton", certificación GOTS (Global Organic Textile Standard) o OEKO-TEX. Marcas internacionales con esta certificación: Natracare, Cora, Honest Company. En México hay menos opciones, pero están entrando en farmacias premium y tiendas online.
Importante: el algodón orgánico no garantiza cero metales (recuerda que el estudio Berkeley encontró metales también en orgánicos), pero reduce significativamente la exposición a químicos añadidos durante el proceso industrial.
3. Toallas reutilizables / panties menstruales con cuidado
Las panties menstruales son una opción cómoda, pero ojo: el estudio de PFAS encontró que el 65% contenía químicos eternos. Si vas por esta opción, busca certificación PFAS-free verificada por terceros (no solo claim de la marca).
4. Compresas de algodón orgánico
Misma lógica que los tampones orgánicos: busca GOTS u OEKO-TEX. Reduce exposición vs convencionales aunque la exposición vaginal directa es menor que con tampones.
Mis 6 recomendaciones prácticas
No tires lo que ya tienes. Generar más residuo no resuelve el problema. Termina la caja que tengas y haz el cambio en tu próxima compra.
Haz UNA prueba con copa menstrual este o el próximo ciclo. Aunque no te convenza, vas a tener información para decidir. La mayoría de mujeres que la prueban se quedan.
Si te quedas con tampones, prefiere orgánicos certificados. No es perfecto, pero es mejor que la opción convencional.
Lee etiquetas: evita "fragancia" o "perfume" en cualquier producto menstrual. No hay razón para que un tampón huela a algo.
Cambia tampones cada 4-6 horas máximo. Reduce el riesgo de Síndrome de Shock Tóxico (problema diferente al de los metales, pero igual de importante) y reduce el tiempo de contacto.
Habla con tu hija si está empezando a menstruar. Las generaciones nuevas tienen acceso a información que nosotras no tuvimos. Compártela. Una conversación abierta sobre salud menstrual es uno de los regalos más grandes que le puedes dar.
Lo que esto nos enseña como consumidoras
El estudio de UC Berkeley y la respuesta regulatoria que vino después nos enseñan algo importante: los productos que usamos durante décadas pueden tener problemas que ni siquiera habíamos pensado en investigar.
Los tampones llevan en el mercado más de 80 años. Y hasta 2024 nadie había hecho un estudio sistemático midiendo metales pesados en ellos. Ochenta años.
Esto no es una falla de las consumidoras — es una falla de la regulación que históricamente se ha enfocado más en si el producto "funciona" (absorbe el flujo) y menos en qué hay dentro y cómo interactúa con nuestro cuerpo. La buena noticia es que está cambiando, impulsada por estudios como este, por legisladoras como la Senadora Patty Murray en EE.UU., y por consumidoras informadas como tú que dejan de comprar lo que las daña.
Cada vez que tú o yo elegimos algo diferente, mandamos una señal de mercado. Las marcas escuchan al dinero. Por eso el mejor activismo, en este tema, es leer etiquetas y elegir mejor.
Lo que sigue
Voy a estar siguiendo de cerca:
- Los resultados de la fase 2 de la FDA (estudio de leaching en laboratorio) — esperamos resultados durante 2026.
- Si Cofepris se suma a la conversación regulatoria.
- Nuevas marcas mexicanas y certificaciones que entren al mercado.
Cuando salga algo importante, te lo cuento aquí primero.
Mientras tanto, revisa qué productos menstruales estás usando esta semana, comparte esta info con tus amigas, hermanas, hijas, y recuerda: información sin miedo es poder.
Un abrazo verde, Mariana 🌿
Fuentes consultadas
- Shearston, J. A. et al. — "Tampons as a source of exposure to metal(loid)s" — Environment International, julio 2024 (PMID disponible vía PubMed)
- UC Berkeley School of Public Health — comunicado oficial sobre el estudio
- FDA — "Tampon Biocompatibility and Toxicology Research Program: Preliminary Results" (diciembre 2024)
- FDA — Fase 2 del estudio de tampones (en curso, abril 2026)
- Vermont Attorney General's Office — "Act 131 PFAS Guidance" (efectivo 1 enero 2026)
- California AB-2515 — Menstrual Products PFAS Ban (efectivo 1 enero 2027)
- Environmental Working Group (EWG) — "PFAS detected in some menstrual and incontinence products" (2023)
- Endocrine Society — "Scientific Statement on Endocrine-Disrupting Chemicals" (2nd edition, 2015)
- Senator Patty Murray — Carta oficial a FDA solicitando investigación (julio 2024)
- Cofepris — Registro Sanitario para productos menstruales en México
Preguntas frecuentes
¿Qué encontró el estudio de UC Berkeley en tampones?
Que 12 de los 16 metales evaluados, incluido plomo, aparecieron en el 100% de los tampones probados. Detectaron metales tanto en marcas convencionales como en orgánicas, aunque con patrones distintos.
¿Significa que debo dejar los tampones ya?
No es momento de pánico, es momento de información. El estudio no demuestra que cada tampón te esté envenenando; muestra que la exposición se acumula por una vía especialmente sensible, así que vale la pena conocer tus alternativas.
¿Por qué los productos menstruales preocupan más que una crema?
Porque la mucosa vaginal es uno de los tejidos más permeables del cuerpo y lo que entra ahí llega al torrente sanguíneo más eficientemente que por la piel del brazo. Y se usan durante muchos años, así que la exposición se suma.
¿Qué dice la FDA al respecto?
Su revisión de literatura de diciembre 2024 no encontró preocupaciones de seguridad, pero reconoció que ningún estudio revisado midió si los metales realmente migran al cuerpo. Por eso sigue en curso un estudio de laboratorio (fase 2). Ausencia de evidencia de daño no es lo mismo que evidencia de que no hay daño.
¿Qué alternativas tengo?
La copa menstrual de silicona grado médico (hay opciones mexicanas con registro Cofepris como ProFemme Cup y Angelcup), tampones de algodón orgánico certificado GOTS u OEKO-TEX, o compresas reutilizables. Si usas panties menstruales, busca certificación PFAS-free verificada por terceros.