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Nueva York Demanda a los Fabricantes de PFAS: Ahora por lo que Traes Puesto

Nueva York demandó a 3M, DuPont, Chemours, Corteva y EIDP por PFAS, pero no por una fábrica: por los que llegaron dentro de sartenes, ropa, empaques y cosméticos.

Por Mariana Amione · 2026-08-10 · 6 min de lectura

Las demandas por PFAS que habíamos visto hasta ahora eran casi siempre por lo mismo: agua contaminada cerca de una fábrica o de una base militar. Esta es distinta, y por eso vale contarla.

El 9 de julio de 2026, la fiscal general de Nueva York demandó a 3M, DuPont, Chemours, Corteva y EIDP por la contaminación con PFAS que llegó al estado a través de productos de consumo. No por una planta. Por las cosas que la gente compra.

De qué hablamos (y de qué NO)

De dónde salió

La demanda se presentó en la Corte Suprema del Estado de Nueva York, en el condado de Albany, y nombra a cinco empresas: 3M, EIDP, Chemours, Corteva y DuPont de Nemours. O sea, los apellidos detrás del Scotchgard y de la química de la era del Teflón.

Los productos que menciona son los de todos los días:

El estado pide que las empresas financien la limpieza estatal y que paguen daños y restitución.

El detalle que cambia todo

El alegato central no es "estos químicos son dañinos". Es más específico y más fuerte: que las empresas entendieron durante unos 50 años que los PFAS de los productos cotidianos eran tóxicos, persistentes y que se acumulaban en el cuerpo de la gente — y los siguieron vendiendo sin avisarle ni a los consumidores ni a los reguladores.

Ahí está el cambio de enfoque. Hasta ahora, la conversación legal sobre PFAS trataba a las fábricas como el punto de contaminación. Esta demanda dice que el punto de contaminación también es el producto: cada sartén, cada chamarra impermeable, cada empaque encerado que se usó y se tiró.

Si esa tesis prospera, cambia a quién se le puede cobrar la limpieza. Y de paso cambia la pregunta que te haces al comprar.

El giro: por qué esto te toca aunque vivas en México

Dos razones concretas:

  1. El mercado de consumo es global. El sartén antiadherente, la chamarra impermeable y el empaque encerado que se venden en Nueva York vienen de las mismas cadenas de suministro que llegan aquí. La regulación cambia por país; los productos no tanto.

  2. Lo que se destape en el juicio es información pública. En estos pleitos, la parte más valiosa para el resto de nosotros no suele ser la multa: son los documentos internos que salen a la luz. Así supimos lo que sabíamos del tabaco, y así se han ido conociendo los estudios internos de PFAS.

Mito vs. realidad

Cómo lo veo yo (balance 80/20)

No hay forma de sacar los PFAS de tu vida por completo, y quien te diga lo contrario te está vendiendo algo. Lo que sí mueve la aguja, en orden de qué tanto pesa:

A ver, balance 80/20: yo empecé por la sartén y por no dejar la comida en el empaque. Son dos cosas, no veinte, y son las que más contacto tienen con lo que te comes.

Información general, no consejo médico.

Fuentes: Fiscalía General de Nueva York — comunicado de la demanda (jul-2026) · EPA — qué son los PFAS · NIEHS — PFAS y salud

Preguntas frecuentes

¿Qué tiene de diferente esta demanda de PFAS?

Las demandas anteriores trataban a las fábricas como el punto de contaminación: agua de pozo cerca de una planta o de una base militar. Esta, presentada el 9 de julio de 2026 en Nueva York, argumenta que el punto de contaminación también es el producto de consumo: sartenes antiadherentes, ropa impermeable, telas resistentes a manchas, empaques de comida y cosméticos.

¿A quién demandó Nueva York y qué pide?

A 3M, EIDP, Chemours, Corteva y DuPont de Nemours, en la Corte Suprema del estado en el condado de Albany. El alegato central es que entendieron durante unas cinco décadas que los PFAS de productos cotidianos eran tóxicos, persistentes y que se acumulaban en el cuerpo, y los vendieron sin advertirlo. El estado pide que financien la limpieza y paguen daños y restitución.

Si mi sartén dice libre de PFOA, ¿ya está?

No necesariamente. PFOA es uno solo de entre miles de compuestos de la familia PFAS. Que se haya eliminado ese en particular no significa que no haya otros de la misma familia en el recubrimiento. Es de las etiquetas que dicen menos de lo que parecen.

¿Por dónde empiezo si quiero bajar mi exposición?

Por la sartén, que es el contacto más directo con comida caliente: si está rayada o pelándose, cambiarla por acero inoxidable o hierro fundido. Y por sacar la comida rápida del empaque encerado en cuanto llega, porque el papel resistente a la grasa es de los usos más clásicos de PFAS y va con comida caliente. Esas dos pesan más que veinte cambios chiquitos.