Bebé y Niños

Microplásticos y Niños: lo que Dice la Revisión de 2026 (y el Biberón)

Una revisión de Stanford y Harvard publicada en julio confirma que los microplásticos ya se detectan en placenta, cordón y leche materna. Qué tipo de evidencia es, y los cinco cambios en el biberón que sí sirven sin dejar de esterilizar.

Por Mariana Amione · 2026-08-24 · 7 min de lectura

En julio se publicó en Pediatric Research una revisión firmada por gente de Stanford y de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard sobre microplásticos y salud infantil. Y sí, dice lo que temes: los han encontrado en placenta, sangre de cordón, leche materna y heces de recién nacidos.

Antes de que se te apriete el estómago, te pido dos cosas: que leas qué tipo de estudio es, y que llegues al final. Porque hay una recomendación muy concreta sobre biberones, y también hay una advertencia de seguridad que es más importante que el microplástico y que casi siempre se omite.

De qué hablamos (y de qué NO)

De dónde salió

La revisión se titula Emerging role of microplastics and nanoplastics in children's health, la firman Vu, Kasowski, Sampath y Nadeau (los dos últimos, del Departamento de Salud Ambiental de Harvard) y se publicó en línea el 1 de julio de 2026 en Pediatric Research.

Lo que sostiene:

El detalle que cambia todo: qué tipo de evidencia es

Aquí es donde hay que leer con cuidado, y lo dice la propia revisión.

La evidencia que reúne viene de estudios in vitro, en animales y en humanos. Los mecanismos —cómo podría hacer daño— están mucho mejor documentados que los desenlaces clínicos en niños de verdad. No existe todavía un estudio que siga a miles de niños y demuestre "este nivel de microplásticos causó esta enfermedad".

Eso no significa que sea inventado. Significa que estamos en la fase donde la biología es preocupante y la epidemiología todavía no alcanza. Es exactamente donde estuvimos con el plomo y con el humo de segunda mano hace décadas: los mecanismos primero, las cohortes después.

Yo lo trato como razón para reducir lo que sea fácil de reducir. No como razón para entrar en pánico.

El giro: el biberón, y la advertencia que casi nadie repite

Hay un estudio de 2020 publicado en Nature Food que sigue siendo el más útil de todos, porque es el que dice qué hacer.

Midieron cuánto microplástico sueltan los biberones de polipropileno siguiendo exactamente el procedimiento que recomienda la Organización Mundial de la Salud para preparar fórmula: esterilizar y usar agua caliente. Resultado: hasta 16.2 millones de micropartículas por litro cuando se esteriliza y se usa agua a 70 grados.

Y ahora la parte que casi nunca se cita, que para mí es la más importante de todo el post.

Cuando ese estudio salió, expertos independientes lo comentaron. La Dra. Fay Couceiro, de la Universidad de Portsmouth, advirtió textualmente que no hay que dejar de esterilizar ni de usar agua caliente: los riesgos de no hacerlo —infecciones en un recién nacido— están perfectamente documentados y son muy reales, y pesan más que un riesgo del que todavía no conocemos la magnitud. También pidió no volverse alarmista y recordó que para muchas familias la fórmula es una necesidad, no una opción.

El Prof. Oliver Jones, del RMIT, añadió que las cifras finales del estudio no son mediciones sino estimaciones de un modelo, y que los datos de uso de biberones salieron en buena parte de ventas en línea. Sus palabras: hay que tratarlas como indicaciones, no como absolutos.

O sea: la solución nunca es esterilizar menos. La solución es cambiar dónde ocurre el calor.

Mito vs. realidad

Cómo lo veo yo (balance 80/20)

Estos cinco puntos son compatibles con las recomendaciones de la OMS. Ninguno te pide esterilizar menos:

Y algo que quiero dejar por escrito: dar fórmula no es un fracaso. Yo tuve la suerte de que la lactancia me funcionara, y eso fue suerte, no mérito. Si tú estás con fórmula, este post es para que la des mejor, no para que te sientas mal.

A ver, balance 80/20: no vamos a sacar el plástico de la vida de nuestros hijos, y quien te diga que sí, te está vendiendo algo. Pero mover el agua caliente de recipiente es gratis, tarda diez segundos y toca justo la variable que más importa.

Información general, no consejo médico. Cualquier cambio en la alimentación de un bebé, consúltalo con su pediatra.

Fuentes: Pediatric Research — Vu, Kasowski, Sampath y Nadeau, microplásticos y salud infantil (1 de julio de 2026) · Nature Food — liberación de microplásticos de biberones de polipropileno al preparar fórmula (2020) · Science Media Centre — reacción de expertos al estudio de biberones, con la advertencia de no dejar de esterilizar

Preguntas frecuentes

¿Hay que dejar de esterilizar los biberones por los microplásticos?

No, y esto es lo más importante del tema. Cuando se publicó el estudio de Nature Food sobre biberones, la Dra. Fay Couceiro, de la Universidad de Portsmouth, advirtió explícitamente que los riesgos de no esterilizar o de no usar agua caliente están perfectamente documentados y son muy reales en un recién nacido, y pesan más que un riesgo cuya magnitud todavía no se conoce. La solución no es esterilizar menos, es mover el agua caliente fuera del biberón de plástico.

¿Qué encontró la revisión de Pediatric Research de 2026?

La revisión, firmada por Vu, Kasowski, Sampath y Nadeau, de Stanford y de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, y publicada en línea el 1 de julio de 2026, documenta que los micro y nanoplásticos ya se detectan en placenta, sangre de cordón umbilical, leche materna y heces de bebé. Señala que los niños son especialmente vulnerables porque ingieren más en proporción a su peso, tienen sistemas de desintoxicación e inmunológico inmaduros y están en plena formación de órganos.

¿Ya está probado que los microplásticos enferman a los niños?

No con ese nivel de certeza. Es una revisión que compila evidencia in vitro, en animales y en humanos, y los mecanismos propuestos, como estrés oxidativo, inflamación, alteración de barreras y desequilibrio del microbioma, están mucho mejor documentados que los desenlaces clínicos en niños. Todavía no existe un estudio que siga a miles de niños y demuestre que cierto nivel de microplásticos causó cierta enfermedad.

¿Cuánto microplástico suelta un biberón de plástico?

Un estudio publicado en Nature Food en 2020 midió biberones de polipropileno siguiendo el procedimiento que recomienda la Organización Mundial de la Salud para preparar fórmula, y encontró hasta 16.2 millones de micropartículas por litro tras esterilizar y usar agua a 70 grados. Conviene saber que las cifras extrapoladas del estudio son estimaciones de un modelo, no mediciones directas, como aclaró el Prof. Oliver Jones del RMIT.

¿Cómo reduzco el microplástico del biberón sin dejar de esterilizar?

Cinco cosas, todas compatibles con las recomendaciones de la OMS. Primera, si puedes, usa biberón de vidrio o acero inoxidable. Segunda, si usas plástico, prepara la fórmula con el agua caliente en un recipiente de vidrio o acero, deja que temple y pásala al biberón ya tibia. Tercera, enjuaga el biberón ya esterilizado con agua estéril a temperatura ambiente antes de llenarlo. Cuarta, no agites fórmula caliente dentro del biberón de plástico ni lo recalientes en el microondas. Quinta, retira los biberones rayados, opacos o deformados.