Alimentación

Glifosato en México: El Decreto que no Se Cumplió, Lo que Hay en Tu Tortilla y Cómo Reducir Tu Exposición

México prometió eliminar glifosato en 2024 pero pospuso indefinidamente. Aparece en 30% de productos de maíz, 100% de cereales de desayuno y la orina de niños del Mentidero, Jalisco. Te explico la ciencia 2024-2026, las demandas billonarias en EE.UU. y mi plan realista por presupuesto para reducir tu exposición.

Por Mariana Amione · 2026-04-20 · 13 min de lectura

El decreto que México prometió y no cumplió

El 31 de diciembre de 2020, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto histórico: México eliminaría progresivamente el glifosato y los cultivos transgénicos hasta enero de 2024. Fue celebrado como un avance de salud pública sin precedentes en América Latina.

En febrero de 2023, un segundo decreto prorrogó el plazo al 31 de marzo de 2024.

Cinco días antes de cumplirse esa fecha, el gobierno anunció que no podía cumplir. La razón oficial: no se habían encontrado sustitutos viables que garantizaran la seguridad alimentaria del país. AMLO confirmó el 2 de abril de 2024 que México seguiría importando y usando glifosato indefinidamente.

Hoy, bajo la administración de Claudia Sheinbaum, el tema no se ha retomado de manera prioritaria. En septiembre de 2025 se prohibieron 35 plaguicidas, pero el glifosato no estuvo en la lista. En diciembre de 2025, La Jornada publicó un urgente llamado de científicos y organizaciones civiles a reactivar la prohibición.

Esto significa una cosa muy concreta: mientras la regulación se retrasa, somos las consumidoras quienes tenemos que tomar el control de lo que llega a la mesa de nuestra familia.

🌿 Promesa del post: terminas con datos exactos sobre lo que la ciencia ha encontrado en los últimos 24 meses, dónde está realmente el glifosato en tu cocina mexicana, y un plan concreto y realista — no romántico — para reducir tu exposición.

Qué es el glifosato (y por qué este post existe)

El glifosato es el herbicida sistémico más usado del mundo. Se conoce comercialmente como Roundup (de la empresa Monsanto, ahora Bayer) y se aplica para matar todo tipo de "maleza" en cultivos.

Por qué importa para tu salud:

  1. No se queda en las hojas — entra al alimento. A diferencia de los herbicidas de contacto, el glifosato es sistémico: la planta lo absorbe y lo distribuye por todos sus tejidos. No puedes lavarlo. No puedes cocinarlo para eliminarlo. Cuando comes maíz, trigo, frijol, soya o cualquier producto cultivado con glifosato, te lo comes con todo.

  2. Mata bacterias intestinales por el mismo mecanismo que mata plantas. El glifosato funciona inhibiendo la vía del shikimato — una ruta metabólica que no existe en humanos pero SÍ en bacterias intestinales. Es decir: cuando lo consumes, alteras tu microbioma (ya hablamos del microbioma aquí).

  3. Está clasificado como probable carcinógeno humano por la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC) de la OMS desde 2015 (Grupo 2A — el mismo grupo que la carne procesada).

La ciencia 2024-2026: lo que se descubrió recientemente

Esto NO es activismo. Son estudios revisados por pares en revistas científicas serias publicados en los últimos 24 meses:

Cáncer y daño genético

Salud perinatal

Microbioma

Las demandas multimillonarias que poca gente conoce en México

Si quieres entender la dimensión del problema, mira los veredictos recientes en Estados Unidos contra Bayer-Monsanto:

Estas no son cifras menores. Bayer ha pagado más de $11,000 millones de dólares en acuerdos por demandas de Roundup en los últimos años. Cuando una empresa paga ese tipo de cantidades, no es porque la ciencia esté del lado de la inocencia del producto.

Lo que hay realmente en tu cocina mexicana

Aquí es donde el tema deja de ser abstracto:

Maíz y productos derivados (lo más documentado)

Un estudio publicado y reportado en Fundación Tortilla encontró residuos de glifosato en:

Un detalle adicional: el 82% de las muestras de alimentos a base de maíz evaluadas en otro estudio tenían trazas de transgénicos, lo cual es relevante porque los maíces transgénicos son justamente los que se diseñaron para tolerar glifosato (y por lo tanto pueden recibir más).

Cereales de desayuno (uno de los hallazgos más impactantes)

Un estudio publicado en la revista Saltillo analizó cereales de desayuno comercializados en México y encontró:

Si tu hijo desayuna cereal con leche cada mañana, esto te interesa.

Bebés expuestos directamente

En el poblado de El Mentidero, Jalisco, un estudio detectó:

Estos niños no usan Roundup. Lo están consumiendo a través de comida, agua y aire en zonas agrícolas.

Por qué la prohibición se cayó (y por qué eso importa)

La razón oficial del gobierno mexicano para no cumplir su propio decreto fue clara: "No hay sustituto viable para el glifosato a la escala que México lo necesita para la producción de maíz, sorgo y otros cultivos básicos."

Esto es parcialmente cierto. El glifosato es barato, fácil de aplicar y eficaz. Reemplazarlo masivamente en agricultura industrial mexicana implicaría:

Pero NO es totalmente cierto. Países como Vietnam, Sri Lanka, Alemania (parcial), Francia (en muchos usos), Tailandia, Túnez y varias regiones de la UE han prohibido o restringido fuertemente el glifosato. Ninguno colapsó alimentariamente. Lo que pasó es que se transitó hacia agroecología, control mecánico, rotación de cultivos y otras prácticas.

Para nosotras como consumidoras, lo importante es entender que la decisión de seguir usando glifosato en México fue principalmente económica y de presión sectorial, no porque sea seguro.

Cómo reducir tu exposición real (no solo lavar — eso no funciona)

Esta es la parte más importante. Quiero ser muy honesta porque hay mucha desinformación en redes:

Lo que NO funciona (suficientemente)

❌ Lavar las frutas y verduras con agua y vinagre. Esto sí ayuda con pesticidas de contacto que se quedan en la superficie. NO ayuda con glifosato porque es sistémico — está dentro del tejido vegetal. Lavar puede reducir un 5-15% como máximo.

❌ Cocinar / hervir. El glifosato es termoestable. Tortillar, hervir, freír — no lo destruye.

❌ "Productos naturales" sin certificación. "Natural" no significa "orgánico" ni "sin glifosato". Son etiquetas vacías sin respaldo.

Lo que SÍ funciona

✅ 1. Comer alimentos certificados orgánicos (lo más impactante)

Los productos certificados orgánicos por definición no usan glifosato ni pesticidas químicos sintéticos. En México busca:

Cuidado con etiquetas que solo dicen "natural", "100% puro" o "sin químicos" — esos son claims de marketing sin verificación.

✅ 2. Priorizar orgánico en alimentos donde MÁS impacta

No tienes que comprar TODO orgánico (sería carísimo). Prioriza:

✅ 3. Tortilla de maíz nativo / criollo, idealmente artesanal

Esto es enorme en México. La tortilla industrializada (de masa industrial con maíz híbrido o transgénico importado) es uno de los productos más expuestos a glifosato. La tortilla artesanal de tortillería de barrio, especialmente con maíz nativo / criollo de productores locales, tiene exposición mucho menor porque:

Busca tortillerías que digan "maíz nativo", "maíz criollo" o "maíz nixtamalizado". Pagas un poco más, comes mucho menos químicos, y apoyas a productores mexicanos pequeños.

✅ 4. Compra a productores locales en mercados / tianguis orgánicos

En CDMX hay Mercado El 100, Bosque de Agua, Mercado de Jamaica orgánico, varios tianguis dominicales certificados. Guadalajara, Monterrey, Mérida, San Cristóbal, Oaxaca tienen sus propios circuitos. Conocer al productor te da información que ninguna etiqueta te puede dar.

✅ 5. Quita hojas externas y peladuras donde sea apropiado

Para verduras de hoja (lechuga, col, espinaca convencional), descartar las hojas externas reduce exposición a residuos superficiales (no al glifosato sistémico, pero sí a otros pesticidas de contacto).

✅ 6. Filtra tu agua

Sí, otra vez agua filtrada. El glifosato también está en cuerpos de agua y puede llegar al agua potable, especialmente en zonas agrícolas. Un filtro de carbón activado o ósmosis inversa reduce esto significativamente. (Lee el post de microplásticos para más sobre filtros.)

✅ 7. Cuida especialmente la dieta de embarazo, lactancia e infancia temprana

Por los hallazgos del estudio PNAS de enero 2025 (efectos perinatales 12x mayores en bebés de bajo peso) y la evidencia general de mayor vulnerabilidad infantil, prioriza orgánico para mujeres embarazadas, lactantes, bebés y niños menores de 6 años. Si solo puedes ser orgánica en una etapa de la vida, es esa.

Mi recomendación realista por presupuesto

Si tienes presupuesto limitado (la mayoría de las familias mexicanas):

Si tienes presupuesto medio:

Si tienes presupuesto holgado:

Lo que esto nos enseña como consumidoras

La historia del decreto del glifosato en México es un caso de estudio sobre cómo la presión política, económica y de la industria agroquímica puede frenar incluso decisiones de salud pública ya tomadas oficialmente.

Pero también es una historia de éxito relativo: gracias a la presión de organizaciones como Greenpeace México, RAPAM, ANEC, Vía Campesina y científicos como los del CIAD, el tema NO desapareció. Está en la agenda. La conversación sigue. Y la presión se mantiene.

Como consumidoras, cada decisión de compra es una pequeña presión más a favor de la transición agroecológica. Cada peso que va a una tortilla artesanal de maíz nativo es un peso que NO va a maíz transgénico con Roundup. Cada vez que pides "tortilla criolla" en una taquería, estás generando demanda.

No tienes que ser perfecta. Tienes que ser consciente.

Lo que sigue

Voy a estar atenta a:

Cuando salga algo importante, te lo cuento aquí primero.

Mientras tanto, revisa qué tortilla, qué cereal y qué frutas están entrando a tu cocina esta semana, comparte esta info con la familia que cocina contigo, y recuerda: no se trata de pánico, se trata de elecciones diarias informadas durante años. Eso es lo que de verdad mueve la aguja.

Un abrazo verde, Mariana 🌿


Fuentes consultadas

Preguntas frecuentes

¿Qué pasó con el decreto que iba a prohibir el glifosato en México?

El 31 de diciembre de 2020 se publicó un decreto para eliminarlo gradualmente hacia 2024, y en 2023 se prorrogó al 31 de marzo de 2024. Cinco días antes de cumplirse, el gobierno anunció que no podía cumplir por falta de sustitutos viables, y se confirmó que México seguiría usándolo. En septiembre de 2025 se prohibieron 35 plaguicidas, pero el glifosato no estuvo en la lista.

¿Por qué no puedo simplemente lavar el glifosato de mis alimentos?

Porque es un herbicida sistémico: la planta lo absorbe y lo distribuye por todos sus tejidos, así que está dentro del alimento, no en la superficie. No puedes lavarlo ni cocinarlo para eliminarlo, ya que también es termoestable. Lavar reduce un 15% como máximo.

¿El glifosato es cancerígeno?

La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) de la OMS lo clasificó como probable carcinógeno humano (Grupo 2A) desde 2015, el mismo grupo que la carne procesada. Además funciona inhibiendo la vía del shikimato, que no existe en humanos pero sí en tus bacterias intestinales, por lo que también puede alterar tu microbioma.

¿Cómo reduzco mi exposición de forma realista?

Lo más impactante es comer certificado orgánico (busca SADER, USDA Organic, EU Organic o CertiMex), priorizándolo donde más importa: maíz, trigo, frijol, avena y las frutas y verduras de la "Dirty Dozen". Prefiere tortilla de maíz nativo o criollo de tortillería de barrio, compra a productores locales en mercados orgánicos y filtra tu agua.

¿Sirve de algo lo que yo compre si la regulación no avanza?

Sí. Cada decisión de compra es una pequeña presión a favor de la transición agroecológica: cada peso que va a una tortilla artesanal de maíz nativo es un peso que no va a maíz transgénico con Roundup. No se trata de ser perfecta ni de entrar en pánico, sino de elecciones diarias informadas sostenidas en el tiempo.