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Las Tres Señales que Cofepris Repite en Todas sus Alertas

Cofepris publicó catorce avisos en septiembre, nueve el mismo día, y casi todos terminan diciendo lo mismo. Las tres señales que repite se ven a simple vista y sirven para cualquier compra: precio muy por debajo del mercado, textos en otro idioma y sin registro sanitario.

Por Mariana Amione · 2026-09-29 · 6 min de lectura

En septiembre, Cofepris publicó catorce avisos entre alertas sanitarias y avisos de riesgo. Nueve de ellos el mismo día, el 21.

Los bajé y los leí completos, uno por uno. La mayoría son por robo o falsificación. Y casi todos terminan diciendo lo mismo, con las mismas palabras.

Eso me pareció más útil que cualquiera de las alertas por separado, porque las tres señales que repiten sirven para cualquier compra, no sólo para esos catorce productos.

Las tres señales, textual

Cofepris recomienda no adquirir productos que:

"a) Se oferten a un precio exageradamente menor al establecido en el mercado b) Presenten textos en un idioma diferente al español y c) No cuenten con registro sanitario"

Las tres se ven a simple vista, sin laboratorio y sin ser experta. Y las tres aparecen en alerta tras alerta.

Y el canal es siempre el mismo

Esta parte también es textual, y es la que más me llamó la atención:

"plataformas de comercio electrónico, sitios web y aplicaciones móviles, así como en la vía pública (tianguis, mercados y cualquier otro establecimiento informal)"

No es un detalle: es el mapa del problema. El producto no falla en la farmacia. Falla en el camino por el que llegó.

Hay una alerta del mes que trae las tres señales juntas en un solo caso: un producto inyectable que se estaba vendiendo por redes sociales, con un lote que el fabricante no reconoce, con textos en un idioma distinto al español y sin registro sanitario. Las tres, en el mismo empaque.

Y otra describe un producto falsificado vendido por internet, con la caducidad alterada, de un medicamento que la empresa dejó de comercializar en México desde 2023. Ahí está el resumen de todo: si ya no se vende aquí, lo que viste en línea llegó por otro lado.

Robo no es lo mismo que defecto, y conviene no confundirlo

Varios avisos del mes son por robo, y ahí Cofepris es muy cuidadosa en algo que vale la pena repetir: no dice que el producto esté contaminado ni mal fabricado. Lo que dice es que se desconocen las condiciones de almacenamiento y transporte, y por eso nadie puede responder por él.

Es la misma lógica de una lata de fórmula que pasó tres semanas en una bodega sin control: el problema no es lo que se midió, es lo que ya no se puede saber.

Dos detalles prácticos de este mes que salen de ahí:

Uno. En dos de los robos, el propio documento aclara que los lotes robados son la totalidad de lo fabricado y comercializado en el país. Traducido: si ves esos lotes a la venta, son robados por definición. Uno de esos casos es de condones, y otro de jeringas estériles.

Dos, y va en la dirección contraria: en otro robo, el documento aclara expresamente que los lotes robados no son la totalidad. Ahí entra un probiótico que se usa muchísimo en niños. Que su nombre aparezca en una alerta no significa que el producto esté mal: significa que dos lotes específicos se salieron de la cadena. Fuera de esos lotes, sigue siendo el mismo producto de siempre.

Esa diferencia es exactamente la que se pierde cuando la alerta se convierte en captura de pantalla.

Por qué el precio bajo es la señal más traicionera

Las otras dos son fáciles de aceptar. Ésta cuesta más, y quiero decirlo sin condescendencia.

Cuando un medicamento es caro y lo necesitas cada mes, encontrarlo más barato no es un capricho: es la diferencia entre comprarlo y no comprarlo. Eso no se juzga. A mí me parece profundamente injusto que la salud de alguien dependa de cuánto le alcanzó esa quincena.

Pero la aritmética es la que es: si todos los vendedores formales lo tienen a un precio y uno lo tiene a la mitad, esa diferencia salió de algún lado. Casi siempre salió de brincarse un paso: la importación, la cadena de frío, el registro, o de plano el contenido.

No es que el barato sea malo por barato. Es que el descuento tiene una explicación, y vale la pena saber cuál es antes de dársela a alguien.

Los textos en otro idioma

Ésta es la más fácil de revisar y la que menos se revisa.

Un producto autorizado para venderse en México trae su información en español. Cuando ves campos en inglés, en portugués o mezclados —una caducidad que dice "EXP. DATE", una posología que no está traducida—, lo que casi siempre estás viendo es un producto destinado a otro mercado que llegó por un camino no oficial.

No significa que sea falso. Significa que nadie de este lado respondió por él.

El registro sanitario sí se puede consultar

Y esto es lo mejor que saqué de leer los cinco documentos: no tienes que creerle a nadie.

Cofepris tiene un Visor de Registros de Medicamentos público, y sus propias alertas lo mencionan como el lugar para confirmar que un producto es lo que dice ser. Si tienes duda sobre una caja, ahí se revisa si ese registro existe y a quién pertenece.

Es un paso de dos minutos que casi nadie da, y es el único que convierte una sospecha en un dato.

Una cosa que no voy a inflar

De las cinco alertas de septiembre, todas son de medicamentos. Ninguna es de alimentos, de cosméticos ni de suplementos.

Lo digo porque si ves circular por ahí que "Cofepris alertó por tal alimento en septiembre", o es una alerta vieja recirculada o alguien se la inventó. Este mes no hubo.

Lo que sí sirve de este mes son las tres señales. Y ésas aplican igual si lo que tienes enfrente es una caja de medicina, un suplemento o una crema.

Qué haría yo

Información general, no consejo médico.

Fuentes: Alertas sanitarias de medicamentos, Cofepris — alertas 321 a 325, septiembre de 2026


Este patrón se repite: cómo enterarte de que algo se retiró en Estados Unidos antes de comprarlo aquí, con las cuatro fuentes gratis que lo publican.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las señales de un medicamento falsificado?

Cofepris repite las mismas tres en todas sus alertas: que se ofrezca a un precio exageradamente menor al establecido en el mercado, que presente textos en un idioma diferente al español, y que no cuente con registro sanitario. Las tres se ven a simple vista, sin necesidad de laboratorio ni de conocimientos técnicos, y aplican igual a una medicina, un suplemento o un cosmético.

¿Dónde consulto si un medicamento tiene registro sanitario?

Cofepris tiene un Visor de Registros de Medicamentos público, y sus propias alertas lo señalan como el lugar para confirmar la identidad de un producto. Ahí se revisa si el registro que ostenta una caja existe de verdad y a quién pertenece. Es un paso de un par de minutos y es el único que convierte una sospecha en un dato.

¿Por qué Cofepris menciona siempre las plataformas de comercio electrónico?

Porque es el canal que señala en sus alertas, junto con sitios web, aplicaciones móviles y la vía pública, es decir tianguis, mercados y establecimientos informales. El producto no suele fallar en la farmacia: falla en el camino por el que llegó. En un canal formal hay una cadena de distribución con responsable identificable; en una reventa por redes, muchas veces no hay ni factura.

¿Un medicamento más barato siempre es falso?

No, y conviene decirlo sin juzgar a nadie: cuando una medicina es cara y se necesita cada mes, encontrarla más barata puede ser la diferencia entre comprarla o no. Lo que sí aplica es la aritmética: si todos los vendedores formales la tienen a un precio y uno la tiene a la mitad, esa diferencia salió de algún lado, y casi siempre salió de brincarse un paso del proceso.

¿Hubo alertas de Cofepris por alimentos o cosméticos en septiembre de 2026?

No. Los catorce avisos del mes son de medicamentos y dispositivos médicos. Si ves circular que Cofepris alertó por algún alimento, suplemento o cosmético en septiembre, o se trata de una alerta vieja recirculada como nueva o no existe. Lo que sí sirve de este mes son las tres señales, que aplican a cualquier tipo de producto.