Barro Vidriado y Plomo: La Fuente Número Uno en Niños Mexicanos
La encuesta nacional encontró que 21.8% de los niños mexicanos de 1 a 4 años tiene plomo elevado en sangre, y que los hogares con uso frecuente de barro vidriado tienen 8 veces más riesgo. No es el barro: es el esmalte. Y sí hay loza certificada libre de plomo.
Por Mariana Amione · 2026-08-01 · 7 min de lectura
Este post no viene de un titular viral. Viene de un dato que me dejó fría cuando lo leí completo, y que casi no se habla fuera de los papers: en México, la principal fuente de exposición a plomo en niños no es la gasolina, ni la pintura, ni una fábrica. Es la olla de barro de la cocina.
Y te lo digo con todo el cariño del mundo por nuestra loza, porque yo también tengo cazuelas y me encantan. Pero aquí sí vale la pena saber exactamente qué está pasando.
De qué hablamos (y de qué NO)
- Sí es: el vidriado (el esmalte brillante) de la loza tradicional, cuando se hace con óxido de plomo — greta.
- NO es el barro en sí. El barro crudo, sin vidriar, no es el problema.
- NO es toda la loza artesanal. Hay talleres que llevan décadas trabajando libre de plomo, y hay un sello oficial que lo certifica. Ahorita te digo cuál.
- NO es un tema de "artesanía mala vs. fábrica buena". Es un tema de qué esmalte usaron.
De dónde salió el dato
En 2019, un equipo encabezado por Martha María Téllez-Rojo, del Instituto Nacional de Salud Pública, publicó en Salud Pública de México el reporte nacional de plomo en sangre en niñas y niños mexicanos, usando la Ensanut 100k — la encuesta nacional aplicada en localidades de menos de 100,000 habitantes. Midieron a 1,431 menores de 1 a 4 años.
Lo que encontraron:
- 21.8% tenían plomo en sangre por encima de 5 µg/dL — el umbral de la norma mexicana. Eso equivale a más de un millón de niñas y niños.
- Por región: Norte 9.8%, Centro 20.7%, Sur 25.9%.
- 34.5% de los hogares reportó haber usado barro vidriado en los tres meses previos (Sur 39.9%, Centro 32.2%, Norte 21.2%).
Y el número que lo amarra todo: los niños de hogares con uso frecuente de barro vidriado tuvieron un riesgo relativo de 8.06 de tener plomo elevado, comparados con los de hogares que no lo usan (intervalo de confianza 95%: 3.02 a 21.49).
Ocho veces. No es un efecto sutil.
Un apunte para que leas bien ese 21.8%: esa encuesta se hizo en localidades de menos de 100,000 habitantes, que es donde el uso de barro vidriado es más alto. A nivel nacional, con la Ensanut Continua 2022-23, el INSP estima alrededor de 17.4% de los niños de 1 a 4 años —más de 1.4 millones— con concentraciones tóxicas de plomo. Los estados con los porcentajes más altos: Puebla, San Luis Potosí, Tlaxcala, Estado de México, Oaxaca y Ciudad de México.
No es un hallazgo aislado, además: un estudio previo en comunidades indígenas de Oaxaca, publicado también en Salud Pública de México, había encontrado casi 4 µg/dL más de plomo en sangre en niños de hogares que reportaban usar cerámica vidriada.
El detalle que cambia todo
Aquí está la parte que casi nadie explica bien, y es la que te sirve para decidir qué hacer con tus trastes.
El plomo del vidriado migra cuando el esmalte no quedó bien horneado. Si la pieza se coció a temperatura insuficiente —que es lo que pasa en muchos hornos artesanales tradicionales— el plomo queda mal fijado y se libera. Si se coció bien, migra muchísimo menos.
Tú no puedes ver eso. Una cazuela preciosa y una peligrosa se ven igual.
Y lo que más lo dispara son tres cosas: lo ácido (limón, jitomate, tamarindo, vinagre, jamaica), el calor (guisar, hervir) y el tiempo (guardar la comida ahí). O sea, exactamente lo que hacemos con las cazuelas y los jarritos.
Ahora, el otro lado del asunto — y esto es importante decirlo sin dramatizar: en el plomo no hay un nivel seguro conocido. La OMS lo dice así de directo. En niños chiquitos afecta el desarrollo del cerebro, el coeficiente intelectual, la atención y la conducta, y son efectos que no se revierten. Por eso este tema me parece de los pocos donde sí vale la pena ser estricta y no andar con el 80/20.
El giro: sí hay norma, y sí hay sello
Esta es la parte buena, y me parece que se difunde poquísimo.
México tiene la NOM-231-SSA1-2016, que fija los límites máximos permisibles de plomo y cadmio solubles en alfarería vidriada, cerámica vidriada, porcelana y vidrio.
Y FONART —el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías— es la única entidad autorizada para certificar el cumplimiento de esa norma. Desde 2022 tiene un sello de "libre de plomo" registrado ante el IMPI, que se otorga a los talleres que cumplen. FONART lleva más de 30 años trabajando con comunidades alfareras para sustituir la greta por esmaltes sin plomo.
O sea: no se trata de dejar de comprar artesanía mexicana. Se trata de comprarle a quien ya hizo el cambio — que además es la manera de apoyar a los alfareros que invirtieron en hacerlo bien.
Mito vs. realidad
- ❌ "Si es de barro tradicional, es más natural y por eso más sano." → El vidriado con greta es plomo puro. Natural no es sinónimo de inocuo.
- ❌ "Si lo hiervo o lo lavo bien, se le quita." → No. El calor y el agua caliente lo liberan más, no menos.
- ❌ "Solo pasa en pueblos." → El uso es más alto en el Sur y en localidades chicas, pero las cazuelas y los jarritos se venden y se usan en todo el país.
- ✅ "El barro sin vidriar no tiene ese problema." → Correcto. El comal de barro crudo, la olla sin esmalte brillante: ahí no está el plomo.
- ✅ "Hay loza certificada libre de plomo." → Sí, con sello FONART bajo la NOM-231-SSA1-2016.
Cómo lo veo yo (balance 80/20)
Aquí no aplica el 80/20, sinceramente. Con plomo y niños chiquitos yo sí soy de la escuela estricta. Pero tampoco hay que tirar nada a la basura sin pensar:
- Lo que sacaría de la cocina de inmediato: cualquier pieza vidriada de origen desconocido donde cocines, hiervas o guardes comida — sobre todo si es ácida. Cazuelas de guisar, ollas de frijoles, jarritos de café de olla y de ponche, tazas de barro de uso diario.
- Lo que puedes conservar: las piezas bonitas, como decoración. Un jarrito precioso en la repisa no te expone a nada. Ahí sí, guárdalo.
- Lo que sí puedes usar sin problema: barro sin vidriar (comales, ollas de barro crudo), y loza certificada con sello FONART.
- Si tienes un taller de confianza, pregúntale directo: "¿usas esmalte con plomo o sin plomo?, ¿está certificado?". Los que ya hicieron el cambio te lo dicen con orgullo, porque les costó.
- Y si tienes hijos chiquitos y usaron barro vidriado seguido, la prueba de plomo en sangre existe, es sencilla y en varios estados hay programas. Eso ya lo ves con su pediatra — pero es una pregunta que vale la pena hacer.
Yo cambié las cazuelas de guisar por acero inoxidable y hierro, y me quedé con el barro para servir cosas frías y para decorar. No siento que haya perdido nada de la cocina mexicana. Y con esto en particular prefiero pasarme de precavida.
Información general, no consejo médico. Si te preocupa la exposición de tus hijos al plomo, eso se revisa con su pediatra — hay una prueba de sangre específica.
Fuentes: Téllez-Rojo et al. 2019 (Salud Pública de México 61(6), "Reporte nacional de niveles de plomo en sangre y uso de barro vidriado en población infantil vulnerable") · Cerámica vidriada como fuente de exposición a plomo en niños de Oaxaca (Salud Pública de México, 2015) · OMS — intoxicación por plomo y salud · NOM-231-SSA1-2016 — límites de plomo y cadmio solubles en alfarería vidriada (DOF) · FONART — alfarería libre de plomo y sello de certificación
Para ubicar esto en el mapa completo: de dónde viene de verdad el plomo en México — las tres fuentes reales, en orden, y la que todo el mundo cree que lo es y no lo es.
Preguntas frecuentes
¿El barro vidriado mexicano tiene plomo?
El problema no es el barro, es el vidriado. El esmalte brillante tradicional se hace muchas veces con óxido de plomo, conocido como greta. El barro crudo sin vidriar no tiene ese problema, y hay talleres que llevan décadas trabajando con esmaltes sin plomo. A simple vista una pieza segura y una peligrosa se ven igual.
¿Qué tan grave es el problema del plomo en niños mexicanos?
La encuesta nacional en localidades de menos de 100 mil habitantes encontró que 21.8% de los niños de 1 a 4 años tenía plomo en sangre por encima de 5 µg/dL, más de un millón de niñas y niños. Y los hogares con uso frecuente de barro vidriado tuvieron ocho veces más riesgo que los que no lo usan. A nivel nacional, el INSP estima alrededor de 17.4%, más de 1.4 millones de menores.
¿Qué piezas de barro debo sacar de mi cocina y cuáles puedo conservar?
Saca las piezas vidriadas de origen desconocido donde cocinas, hierves o guardas comida, sobre todo ácida: cazuelas de guisar, ollas de frijoles, jarritos de café de olla y tazas de uso diario. Puedes conservar sin problema el barro sin vidriar, la loza certificada, y cualquier pieza bonita usada solo como decoración. Un jarrito en la repisa no te expone a nada.
¿Cómo sé si una pieza de barro es libre de plomo?
México tiene la NOM-231-SSA1-2016, que fija los límites de plomo y cadmio solubles en alfarería vidriada. FONART es la única entidad autorizada para certificar el cumplimiento y desde 2022 tiene un sello de “libre de plomo” registrado ante el IMPI. Si le compras directo a un taller, pregunta si usa esmalte con plomo y si está certificado: los que ya hicieron el cambio te lo dicen con orgullo.