Alimentación

Arsénico en el Arroz: Lo que Reveló la Prueba de Consumer Reports a 52 Marcas

Consumer Reports metió 142 muestras de 52 arroces al laboratorio y encontró arsénico inorgánico en todas. Aquí está lo que es peligro de verdad, lo que es riesgo real según cómo comes arroz, y qué cambiar en tu cocina sin dejar de comerlo.

Por Mariana Amione · 2026-07-22 · 7 min de lectura

Semana pasada Consumer Reports metió 142 muestras de 52 productos de arroz —blanco, integral, basmati, jazmín, arborio, sushi, precocidos de microondas y hasta los de sobrecito con sazonador— al laboratorio. Buscaban arsénico, cadmio, mercurio y plomo. Y aquí está el titular que se volvió viral: encontraron arsénico inorgánico en las 52 marcas. Cero excepciones.

A ver, antes de que tires la bolsa de arroz que tienes en la alacena: "arsénico en todo" no es lo mismo que "todo el arroz te va a hacer daño". Son cosas distintas y vale la pena separarlas, porque el arroz es de los alimentos más consumidos en México —sopa de arroz, arroz rojo, arroz con leche, el infaltable de la comida corrida— y entender esto de verdad importa más que asustarse con el encabezado.

Mi postura, para que la tengas de entrada: el hallazgo es real y hay que tomarlo en serio, sobre todo si tienes bebés o niños chiquitos en casa. Pero "arsénico detectable" en arroz no es noticia nueva —es la naturaleza de esta planta— y con un par de ajustes prácticos bajas el riesgo rapidísimo sin dejar de comer arroz.

¿Qué Es de Verdad?

El arroz se cultiva en campos inundados. Esa agua estancada hace que la planta absorba arsénico del suelo con muchísima más eficiencia que casi cualquier otro cultivo básico —trigo, maíz, avena. No es que alguien lo esté contaminando a propósito: es cómo funciona la planta en ese sistema de cultivo. Por eso el arsénico "en algo" de arroz no es sorpresa para quien sigue este tema; lleva documentándose desde hace más de una década.

Lo que sí es relevante de esta prueba de julio 2026: Consumer Reports no solo confirmó que está presente, sino que midió cuánto, por tipo y por marca, y encontró que más del 40% de los productos tenían niveles tales que comer una porción al día, de forma sostenida, podría subir el riesgo de cáncer y de diabetes tipo 2. Diecisiete de los 52 productos promediaron 100 partes por billón (ppb) o más.

Peligro vs. Riesgo

Aquí es donde hay que ser precisos, porque "peligro" y "riesgo" no son sinónimos.

El peligro es real y está clasificado: el arsénico inorgánico —la forma que preocupa, distinta del arsénico orgánico, mucho menos tóxico, que se encuentra en mariscos— está catalogado por la IARC (la agencia de cáncer de la Organización Mundial de la Salud) como Grupo 1: carcinógeno humano confirmado, la categoría más alta que existe, reevaluado en el Volumen 100C (2012) y antes en el Volumen 84 (2004). O sea, no es un "posible" ni un "probable": es carcinógeno confirmado, con evidencia sólida en humanos. Eso es el peligro intrínseco de la sustancia.

El riesgo real depende de la dosis: cuánto arroz comes, de qué tipo, y con qué frecuencia. Ese es el cálculo que hizo Consumer Reports —no dijeron "el arroz te va a dar cáncer", calcularon cuántas porciones a la semana puedes comer de cada tipo sin que el riesgo acumulado suba de forma significativa. Para adultos, su recomendación es limitar las porciones a ¼ de taza (en seco) y no pasar de 5 porciones a la semana de basmati blanco o sushi, o de 2¾ porciones de los demás tipos. Eso no es "no comas arroz", es "varía y dosifica".

El otro dato que cambia el cálculo es quién come el arroz. Un bebé que toma cereal de arroz como primer alimento sólido se expone, en proporción a su peso, a mucho más arsénico por kilo que un adulto comiendo arroz una vez a la semana. Por eso la FDA fijó desde 2020 un nivel de acción de 100 ppb específicamente para cereal de arroz de bebé —no es una ley con multas, es un umbral orientador para la industria— y por lo mismo la mayoría de las guías pediátricas ya no recomiendan el cereal de arroz como el primer alimento, sino uno más entre varios.

Matices: lo que Sí y lo que No

Lo que sí encontró Consumer Reports, con números:

Y ojo con algo que se repite mucho en redes y no es cierto: enjuagar el arroz antes de cocerlo casi no baja el arsénico del grano ya cocido. El enjuague ayuda con el almidón superficial, no con esto.

Qué Hacer

Esto es lo que sí mueve la aguja, con evidencia de estudios de cocción y confirmado por las pruebas de Consumer Reports:

En Cortito

El arroz no es un veneno y no vas a dejar de comer sopa de arroz o arroz con leche por esto: es un carcinógeno confirmado en su forma inorgánica, pero el riesgo real depende de la dosis, el tipo de grano y con qué frecuencia lo comes, y con ajustes simples —variar el tipo, cocinarlo con exceso de agua y escurrir, no hacerlo la base única de la alimentación de un bebé— el riesgo baja bastante sin necesidad de eliminarlo. Lo que sí me parece justo exigir, y ahí Consumer Reports tiene razón en insistir, es que la FDA finalmente ponga un límite para arroz de consumo general —no solo para cereal de bebé— porque ahorita el criterio de "cuánto es aceptable" lo estás calculando tú en tu cocina, no un regulador.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el arroz tiene arsénico?

Porque se cultiva en campos inundados, y esa agua estancada hace que la planta absorba arsénico del suelo con mucha más eficiencia que casi cualquier otro cultivo básico como el trigo, el maíz o la avena. No es que alguien lo esté contaminando: es cómo funciona la planta en ese sistema de cultivo, y lleva documentándose más de una década.

¿Qué encontró Consumer Reports en su prueba de 2026?

Analizó 142 muestras de 52 productos de arroz —blanco, integral, basmati, jazmín, arborio, sushi, precocidos y de sobrecito— y detectó arsénico inorgánico en las 52 marcas, sin excepción. Más del 40% de los productos tenía niveles tales que comer una porción diaria de forma sostenida podría subir el riesgo de cáncer y de diabetes tipo 2. Diecisiete de los 52 promediaron 100 partes por billón o más.

¿El arroz integral es peor que el blanco?

En arsénico, sí, y suena contraintuitivo. En este estudio el integral promedió 113 ppb contra 72 ppb del blanco. La razón es que el arsénico se concentra en el salvado y el germen, justo las capas que se le quitan al arroz blanco en el pulido. El integral conserva más fibra y nutrientes, pero también más arsénico.

¿Tengo que dejar de comer arroz?

No. La recomendación de Consumer Reports no fue dejarlo sino dosificar y variar: para adultos, porciones de un cuarto de taza en seco, sin pasar de 5 porciones a la semana de basmati blanco o de sushi, o de 2¾ porciones de los demás tipos. Donde sí conviene más cuidado es con bebés: un bebé se expone a mucho más arsénico por kilo de peso, y por eso la FDA fijó desde 2020 un nivel de acción de 100 ppb para cereal de arroz infantil y las guías pediátricas ya no lo recomiendan como el primer alimento sólido.